Calle Déryné
La Calle Déryné, una de las calles más únicas y prestigiosas de Miskolc, es conocida con razón como el “Broadway de Borsod” entre los lugares más emblemáticos de la ciudad.
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La Calle Déryné, una de las calles más únicas y prestigiosas de Miskolc, es conocida con razón como el “Broadway de Borsod” entre los lugares más emblemáticos de la ciudad. La historia está profundamente arraigada en su pavimento adoquinado y en los edificios que la bordean, cada uno contando una historia del pasado de Miskolc. El antiguo nombre de la calle, Calle de la Virgen Bendita, hacía referencia a la cercana iglesia de los Minoritas dedicada a la Virgen María, ubicada en la Plaza de los Héroes. Este cambio de nombre refleja los cambios en la vida religiosa y política de la ciudad a lo largo de los siglos. La calle ha estado vinculada durante mucho tiempo a la escena teatral de Miskolc. En 1823, en los albores de la Era de Reforma Húngara, se construyó aquí el primer teatro de piedra de Miskolc, convirtiéndose en el centro intelectual y cultural de la ciudad. Originalmente llamada Calle del Teatro, fue renombrada Calle Déryné en 1950 en honor a Róza Déryné Széppataki, la primera actriz célebre de Hungría. Aunque el teatro original se perdió en un incendio en 1843, la importancia histórica de la calle perduró, ya que el nuevo teatro también se estableció aquí. La Calle Déryné sigue siendo el corazón de la vida teatral de Miskolc, con el Teatro Nacional de Miskolc ocupando gran parte de su lado occidental. La proximidad del teatro le otorga un encanto especial, especialmente por la noche, cuando las lámparas de hierro forjado iluminan el estrecho tramo. Numerosos cafés y restaurantes con terrazas hacen de este un lugar ideal para relajarse antes o después de las funciones. El lado oriental de la calle presenta una mezcla de antiguas casas de comerciantes y edificios modernos, reflejando la historia estratificada de la ciudad. Entre ellos destacan edificios asociados con la antigua comunidad judía, incluyendo una vieja sinagoga, que recuerda a los visitantes la rica diversidad cultural y religiosa de Miskolc. Al final de la calle, el Museo de Historia del Teatro y del Actor refuerza aún más su herencia teatral. Para los locales, la Calle Déryné no es solo una vía, sino el corazón cultural de la ciudad, donde cada rincón tiene su propia historia.